Tratamiento para el estrés postraumático complejo (TEPT-C)

Descubre el tratamiento integral y personalizado para el Trastorno de Estrés Postraumático Complejo (TEPT-C), incluyendo técnicas de EMDR, terapia basada en la mentalización, terapia de los estados del yo y terapia cognitiva.

El estrés postraumático complejo (TEPT-C) es una forma específica de TEPT simple, también conocido como trauma del desarrollo, que se desarrolla debido a traumas prolongados o incidentes traumáticos repetidos. Este tipo de trauma, a menudo aunque no siempre, ocurre durante la niñez, diferenciándose del trastorno de estrés postraumático que puede surgir después de un solo evento traumático en cualquier momento de la vida.

Tanto el TEPT como el TEPT-C pueden mejorar con el tratamiento de un profesional de salud mental especializado en trauma.

A continuación, se presenta el enfoque de tratamiento que aplico para el TEPT-C, dividido en varias fases que se implementan de manera oportuna durante el proceso terapéutico.

Fase Preparatoria

La primera fase es preparatoria e incluye:

  • Psicoeducación: Informar al paciente sobre el TEPT-C, sus síntomas y su impacto.
  • Gestión de Síntomas: Enseñar métodos para manejar los diferentes síntomas del TEPT-C.
  • Terapia Cognitiva: Ayudar al paciente a comprender y gestionar los diversos aspectos de la vida afectados por el TEPT-C.
  • Terapia Basada en la Mentalización (MBT): Mejorar la capacidad del paciente para reflexionar sobre sus propios estados mentales y los de los demás.
  • Preparación para la Terapia EMDR: Un trabajo extenso que incluye ayudar al paciente a regular sus emociones, mantenerse presente durante el trabajo sobre el trauma y desarrollar confianza en el terapeuta.
Tratamiento de los Traumas

La segunda fase se centra en el tratamiento de los traumas específicos utilizando técnicas como:

  • EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares): Técnica principal para procesar y reintegrar los recuerdos traumáticos.
  • Terapia de los Estados del Yo: Abordar la disociación y otros aspectos del TEPT-C, ayudando a integrar los diferentes estados del yo.
  • Tratamiento Gradual: Realizar el trabajo sobre el trauma de manera manejable y no desestabilizadora.
Integración

La tercera fase es la de integración, tanto a nivel de personalidad como a nivel social:

  • Reconstrucción de la Confianza: Especialmente importante para quienes han sufrido traumas tempranos, como el abuso infantil, aprendiendo a confiar en otras personas y a sentirse seguros en el mundo.
  • Desarrollo de una Nueva Base: Construir una base de estabilidad, coherencia y seguridad, permitiendo la sanación.
  • Relaciones Saludables: Aprender que las relaciones pueden ser seguras, ser vulnerables y mantenerse a salvo, y que las conexiones con los demás ayudan en la curación.

Este enfoque integral y personalizado está diseñado para ayudar a los pacientes con TEPT-C a procesar sus traumas, mejorar su capacidad de reflexión y autocomprensión, y desarrollar patrones de pensamiento y comportamientos más saludables, llevando a una vida más estable y segura.